Una lactancia con dolor

Sheila Piñol

5/20/20261 min read

Relato lactancia con dolor: M. llegó a mí cuando su bebé tenía 3 meses, después de un inicio de lactancia marcado por el dolor, grietas, mastitis y tomas muy difíciles. Habían consultado con diferentes profesionales, pero no encontraban la causa y estaban a punto de dejar la lactancia.

Durante la valoración observé la toma y exploré la boca del bebé, donde detecté la sospecha de un frenillo lingual limitante que estaba provocando tomas ineficaces y dolorosas. Los derivé para valoración y posible frenectomía y, después de la intervención, seguimos con el acompañamiento y el seguimiento.

No fue un proceso inmediato, pero poco a poco las tomas dejaron de doler y se volvieron eficaces. Después de tres meses muy duros, consiguieron una lactancia materna exclusiva sin dolor y ahora pueden disfrutar de la lactancia como deseaban.

Porque la lactancia no debería doler. Y cuando duele, hay que buscar la causa y acompañar a la diada para encontrar soluciones.