
Cuando el esfuerzo encuentra su recompensa
7/1/20263 min read


Hay noticias que hacen especial ilusión. No solo por aparecer en un periódico, sino por todo lo que hay detrás de ese momento.
Hace unos días, el diario SEGRE publicó una noticia sobre mi trayectoria profesional y mi participación como docente en el posgrado de Lactancia Materna de la Universidad Santa Paula, en Costa Rica. Cuando la leí sentí una mezcla de emoción, orgullo y, sobre todo, agradecimiento.
No porque me guste ser protagonista, sino porque detrás de esa noticia hay muchos años de estudio, de esfuerzo y de creer profundamente que las madres merecen una atención mejor. Además, esta noticia ha servido para dar visibilidad a dos temas que considero fundamentales: la lactancia materna y la donación de leche humana.
Aunque llevaba años trabajando como enfermera referente del Banco de Leche del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida, sentía que necesitaba seguir formándome para poder ofrecer una atención cada vez mejor a las familias. Por eso decidí cursar el posgrado de Lactancia Materna y Donación de Leche.
Aquella formación marcó un antes y un después en mi manera de entender la lactancia. Me ayudó a profundizar en la evidencia científica y reforzó una idea que hoy sigue guiando mi trabajo: acompañar a una madre no consiste solo en resolver un problema, sino en escuchar, comprender y ofrecer herramientas adaptadas a cada situación.
Después llegó otro gran reto: obtener la certificación IBCLC, un camino exigente que me permitió seguir creciendo como profesional. Poco a poco también nació mi consulta privada de lactancia, un espacio donde puedo dedicar el tiempo que cada familia necesita y acompañarlas de una forma cercana y personalizada.
Nunca imaginé que todo ese camino me llevaría también a la docencia. Hoy tengo la enorme suerte de impartir formación en diferentes cursos y posgrados, entre ellos el de la Universidad Santa Paula de Costa Rica.
Para mí, enseñar es otra forma de cuidar.
Cada profesional que recibe una buena formación podrá ayudar a muchas madres y bebés a lo largo de su carrera. Y eso es especialmente importante porque, a día de hoy, muchas familias siguen encontrándose con información contradictoria o con profesionales que, simplemente, no han tenido la oportunidad de recibir una formación específica en lactancia materna.
No es una cuestión de falta de interés, sino de falta de formación. Por eso necesitamos más profesionales especializados, actualizados y comprometidos con una atención basada en la evidencia.
Como referente del Banco de Leche, hay algo que deseo especialmente: que cada vez más personas conozcan la donación de leche humana.
Detrás de cada donación hay una madre que, de forma completamente altruista, decide compartir algo tan valioso como su leche para ayudar a bebés prematuros o enfermos. Es un gesto de una generosidad inmensa y creo que merece ser mucho más conocido.
Si esta noticia consigue que alguna madre descubra que puede convertirse en donante o que alguna familia conozca la labor de los bancos de leche, habrá valido la pena.
Ver mi trabajo reflejado en un periódico local ha sido un reconocimiento que me emociona profundamente.
No por salir en una fotografía o leer mi nombre en un titular, sino porque siento que pone en valor todas esas horas de estudio, de preparación de clases, de consultas, de congresos, de seguir aprendiendo y de apostar por nuevos caminos profesionales para poder ofrecer siempre la mejor atención posible.
A veces el esfuerzo es silencioso y una se pregunta si todo ese tiempo invertido merece la pena. Momentos como este te recuerdan que sí.
Quiero dar las gracias al diario SEGRE por interesarse por mi trabajo y, sobre todo, por dedicar un espacio a hablar de lactancia materna y de donación de leche humana. Y gracias, de corazón, a todas las familias que han confiado en mí durante estos años. Vosotras sois el verdadero motivo por el que sigo estudiando, enseñando y disfrutando cada día de esta profesión.
Este reconocimiento también es un poquito vuestro.
